top of page

Escuchar con discernimiento

  • Foto del escritor: En Línea de Batalla
    En Línea de Batalla
  • 27 mar 2021
  • 3 Min. de lectura

Escuchar, oír, poner atención, escudriñar la voz, discernir, leer entre líneas…..son muchos los argumentos pero una sola verdad.

Justo parece el primero que aboga por su causa, pero viene su adversario y le rebate. Proverbios 18.17



Una de nuestras responsabilidades en el ministerio es la de recibir y escuchar a los que están a nuestro alrededor. (no solo la oveja escucha la voz de su pastor, también el pastor debe escuchar la voz de su oveja)


No pocas veces otros vendrán buscando ayuda para resolver dificultades en sus relaciones con terceros.


El líder sabio deberá moverse con cuidado en estas situaciones, si es que va a conducir a la persona en forma espiritual.


Pronto para oir….. Santiago : 1:19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea PRONTO para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;


Todo el que hable con nosotros presentará su situación desde su propia perspectiva, claro está.

Dice una máxima que he aplicado en mi vida en cuanto a la verdad y dice: hay tres verdades, la tuya, la mia y la mera verdad y es a la cual el espíritu nos esta llevando cuando nos dejamos conducir

En este caso tenemos el ejemplo de David cuando recibió al matador de saul….2 samuel capitulo 1

14

Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de extender tu mano para matar al ungido de Jehová?

15

Entonces llamó David a uno de sus hombres, y le dijo: Ve y mátalo. Y él lo hirió, y murió.

Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, pues tu misma boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al ungido de Jehová.

capitulo 31, 1 samuel Entonces dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada, y traspásame con ella, para que no vengan estos incircuncisos y me traspasen, y me escarnezcan. Mas su escudero no quería, porque tenía gran temor. Entonces tomó Saúl su propia espada y se echó sobre ella.

5

Y viendo su escudero a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada, y murió con él.


Pero con frecuencia nos encontraremos con personas que poseen una habilidad poco común para elaborar un cuadro donde no queda duda en cuanto a la culpabilidad de la otra persona.


Sus palabras son persuasivas, sus argumentos son convincentes, y sus actitudes parecen ser las de una persona que ha sido tratada por el Espíritu de Dios.


Sin darnos cuenta, descubriremos que coincidimos plenamente con la opinión del que nos está hablando.


Nuestros comentarios comenzarán a delatar que ya hemos decidido quién es culpable en esta situación, ¡la persona que no está presente! CUIDADO


El autor de Proverbios identifica el peligro que corremos al formar una opinión, en forma acelerada, sobre la situación que se nos ha presentado.


Testigos:Mateo : 18:16 Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres TESTIGOS conste toda palabra.


Todos tenemos capacidad de describir situaciones de tal manera que nuestra parte parezca justa y razonable.


El líder entendido sabe que siempre, aun en las peores situaciones, hay dos partes en una historia.


Además de procurar el discernimiento que el Señor da, también estamos obligados a examinar la situación desde otros ángulos, incluyendo el de la persona que no está presente en ese momento.


El que ha sido consultado, además, tiene que entender que en ese momento solamente puede trabajar con la persona que está presente.


Deberá, por la tanto, conducir con ternura la conversación para que se puedan examinar las actitudes y comportamientos de la persona que está presente.


Podremos estar de acuerdo que la persona ausente ha obrado mal, pero en este momento no tenemos acceso a su vida.


Solamente podremos ayudar a la persona que tenemos delante, a ordenar su vida según los parámetros eternos de la Palabra.

Esta es nuestra responsabilidad.


Por otro lado, si ya hemos formado una opinión acerca del «pecado» de la otra persona, será muy difícil acercarse a ayudarla, pues nuestras conclusiones serán evidentes en las actitudes y las palabras que mostramos en el encuentro.


Ninguna persona debe ser juzgada por lo que otro dice de ella.


Cada uno debe ser escuchado y examinado con la mayor imparcialidad posible. Solamente de esta manera podremos ser herramientas eficaces para ayudar en la resolución de conflictos.

Para pensar:

En los evangelios existen varias ocasiones en las cuales se le pidió a Jesús que interviniera para arreglar conflictos,

por ejemplo

Lc 10.40, marta pidiendo ayuda que su hermana la deja sola con la tarea

Lc 12.13, y un hermano pide que su hermano comparta la herencia

Mt 20.20. una madre pide por sus hijos lugar en el cielo


Lea estos pasajes y medite en lo siguiente:

¿Cuál era el reclamo de cada persona?

¿Qué solución ofreció el Mesías?

¿Cómo encuadraba esta solución con lo que pretendían los que hacían el reclamo? ¿Qué lección espiritual se ve en estas escenas?

 
 
 

Comentarios


bottom of page