Trabajo que no es
- En Línea de Batalla

- 17 may 2021
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Un consejo Humano se trasforma en uno Divino
Trabajo que no es
Al ver el suegro de Moisés todo lo que él hacía por el pueblo, le preguntó: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, mientras todo el pueblo permanece delante de ti desde la mañana hasta la tarde? Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios. Éxodo 18.14–15
Moisés estaba tan inmerso en la vorágine del ministerio que había perdido la capacidad de ver el desequilibrio en que había entrado.

Este tipo de trabajo se da muchas veces cuando nos enfocamos mas en las cosas del señor que en el Señor de las cosas. Y perdemos de vista el como superar las situaciones que se presentan, (por eso los consejeros miran desde otro Angulo el problema y buscan nuevas soluciones (multitud de consejeros)
Desde la mañana hasta la noche una enorme multitud de gente se le presentaba buscando que él dispensara sabiduría para los problemas que traían. Que horario podría tener de oficina (365 dias al año las 24 horas) menos los sabados supuestamente.
Cuando no hay orden para trabajar, aconsejar y ministrar tendremos conflictos hasta con la familia. El consejo hagase todo decente mente y en orden. 1Co 14:40 pero hágase todo decentemente y con orden.
Jetro, sin embargo, inmediatamente vio la locura de esta manera de trabajar y cuestionó duramente a su yerno.
Posible la hija ya se había quejado de que su marido estaba solo para el pueblo y no ya para ella y sus hijos.
Sabremos a estas alturas cuales deben ser nuestras prioridades. Como administradores de la gracia.
La respuesta de Moisés es similar a la respuesta que tantas veces he escuchado en boca de diferentes pastores, lideres y todos aquellos que tienen personal a su cargo: No alcanza el tiempo
«Si fuera por mí, yo trabajaría de otra manera. Podría haber dicho el suegro
No, no importa la forma del consejo de cómo se oiga, importa el resultado. porque: “Mas importante que el método es el motivo hablamos de resultados.”
Pero la gente me busca y yo tengo que atender sus necesidades».
En otras palabras, nuestras prioridades ministeriales las determinan las demandas de las personas que están a nuestro alrededor.
En lugar de dirigir el ministerio, encontramos que nosotros estamos siendo dirigidos por las multitudes con su lista interminable de asuntos que demandan de nuestro tiempo y atención.
No hay escusas, escuchemos la voz de Dios para su guía vrs.24 Oyo moisés, la voz de su suegro
Esta situación ha sido claramente identificada por Gordon MacDonald, en su excelente libro Ponga orden en su mundo interior.
Modificando, con cierto sentido de humor, un famoso enunciado espiritual, MacDonald declara: «¡Dios le ama y todo el mundo tiene un plan maravilloso para su vida!»
El hecho es que si el lider no tiene metas y prioridades claras en su vida, encontrará que los demas impone las suyas.
Esto le robará la libertad para dedicarse a las cosas que tiene que hacer, porque las demandas de los que están a su alrededor son interminables.
Como nunca termina de atenderlos, nunca tiene tiempo para dedicarse a las cosas para las cuales ha sido llamado.
Hay que poner orden….
Este es el mismo problema que enfrentaban los apóstoles en Hechos 6. La necesidad de distribuir alimentos entre las viudas les estaba distrayendo de la tarea principal de su llamado, que era dedicarse a la oración y la Palabra.
El lider sabio entenderá que debe establecer claras prioridades para su vida. Una vez que las ha establecido, podrá ordenar sus actividades conforme a estas prioridades.
Cuando hace esto, su gente tendrá un claro sentido de la dirección en la cual debe moverse.
Además, el Lider tendrá tiempo para dedicarse a las cosas que realmente son importantes, como la formación de nuevos obreros, lo que le permitirá distribuir la tarea de atender al pueblo entre varias personas. De esta forma logrará que sus prioridades no queden a merced de todo aquel que tenga una necesidad.
Aquí cabe mencionar lo que dijo un hombre: Un buen líder hace trabajar a Diez, no trabajo por Diez.
Para pensar:
¿Cuáles son las tareas a las que Dios específicamente le ha llamado?
¿Cuánto tiempo está invirtiendo en estas prioridades?
¿Cuáles son los síntomas que le alertan que ha desviado la vista de estas prioridades?
¿Qué pasos puede dar para que su vida esté cada vez más alineado con su llamado?





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